viernes, 14 de septiembre de 2018

Conociendo los 3,800 años del nuevo muro de Vichama

Para comenzar esta crónica sobre nuestra visita al muro de más 3,800 años de antigüedad descubierto en la población de Vichama, ciudad agropesquera de la civilización Caral -recordemos, la más antigua de América-, deberíamos decir que es una experiencia que va a superar ampliamente las expectativas del visitante.

Y no solo porque estemos ante un descubrimiento de talla mundial que ya ha saltado a las páginas de los principales medios internacionales, si no porque este hallazgo (lo comentó la Dra. Ruth Shady ante nuestra atenta mirada), es una forma de conocer el pasado de Perú a través de las voces de unos pobladores que ya contaban con la equidad de género, el respeto a la naturaleza y una sociedad que se basaba en el comercio y que era antibelicista.

Pero contextualicemos y señalemos en el mapa el lugar de los hechos. El Centro Arqueológico de Vichama se encuentra en Végueta, pequeño pueblo de la provincia de Huara (a solo tres horas de la ciudad de Lima) que está a la altura del kilómetro 159 de la Panamericana Norte.

Hasta el momento, éste es el asentamiento de la civilización Caral más cercano en nuestra línea de tiempo (sobre 3,800-1,800 a.C), lo que explicaría la existencia de relieves en los muros de los templos y pequeñas esculturas antropomorfas (algo que no se da en la ciudad sagrada de Caral o en Áspero).

Parece que el cambio climático que acabó con algunas variedades de pescado o con algunos cultivos que supusieron la dieta básica de esta cultura, empujó a los habitantes de Caral a este enclave estratégico que tiene a la costa del Pacífico a un margen, y al Valle del río Huara al otro.


Nuestra llegada coincidió con el inicio de las celebraciones por el Vichama Raymi, que tuvo lugar entre el 31 de agosto y el 1 de setiembre de este 2018 por el 11º aniversario de la puesta en valor del sitio arqueológico local. 

El ambiente festivo se apoderó del pequeño enclave de no más de 4,200 habitantes, que vibró con un pasacalles que fue llevando el sonido de los tambores, bombos y quenas, desde el centro de la Plaza de Armas hasta el interior del complejo de Vichama.

El ambiente -ya de por sí mágico- se tornó casi místico al entrar la noche, gracias la iluminación de velas y una gran fogata ceremonial que presidía la plaza donde se realizaría la representación del mito de Vichama y un pago a la tierra para celebrar el nuevo aniversario y las importantes labores de los arqueólogos de la Zona Arqueológica Caral (ZAC).

Pago a la tierra Vichama

El fuego ceremonial al que se entregaron ofrendas como flores, pescado seco, frutos u hojas de coca -provenientes de varias zonas del Perú- fue el preludio para el comienzo de todas las actividades que vendrían el día siguiente con la segunda jornada de celebraciones. Ese día también sería el momento de conocer el Museo del Sitio de Vichama y los secretos que guardan los templos con formas de pirámides del recinto arqueológico.

Museo Comunitario de Végueta 

Temprano en la mañana acudimos al Museo Comunitario de Végueta. Este espacio fue inaugurado en febrero de 2008 con la exposición titulada: “Vichama, la ciudad escondida de Végueta, compartiendo con Caral 5000 años de Identidad Cultural”, de la mano de la Dra. Ruth Shady y el entonces alcalde José Luis Li Nonato.

El recorrido del lugar -además de por la Dra. Shady- está comandado por los arqueólogos peruanos de la ZAC José Bazán y Tatiana Abad, que van mostrando las salas mientras comentan que Vichama se convirtió -gracias al desarrollo previo que ya traía consigo la civilización Caral- en un importante centro ceremonial para los pobladores que huían de las hambrunas de años previos.

Museo Comunitario de Végueta

Es por ello que Vichama tiene características de Caral pero con particularidades propias; aunque es un asentamiento posterior en el tiempo dentro de esta civilización, aún no se encuentran restos de cerámica, ni se encuentras metales como el oro, lo que mostraría el desinterés por este material.

Algo que sí es un denominador común para toda la civilización Caral es la construcción de sus edificaciones usando la shicra, una especie de bolsa elaborada en fibra vegetal como el junco, que se rellena con tierra y varios tipos de piedra.

La importancia antisísima de la shicra es tal que tanto arqueólogos peruanos como una delegación de investigadores japoneses, llegaron a la zona de Caral para replicar esta tecnología en edificaciones reales del siglo XXI. Las investigaciones en nuestro país han continuado en universidades como la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

Otro rasgo particular de los caralinos es que no eran belicistas, algo que se aprecia no solo en la inexistencia de espadas u otras armas, si no que sus ciudades no eran amuralladas ni poseían un sistema de defensa conocido. Por restos de fibra de alpaca sí podemos, no obstante, hablar de domesticación de camélidos y comercio de otros productos alejados del Valle de Huaura como spondylus (conchas marinas del sur de Ecuador) o plumas de huacamayo.

Sobre el 2,800 a.C. hubo un importante cambio climático que hizo que los habitantes de Vichama modificaran sus hábitos alimentarios. Aunque como ya citamos, no se encontraron cerámicas en Vichama, sí se han descubierto estatuillas de personajes femeninos centrales junto a varones, lo que ya nos habla del importante rol de la mujer en la cultura de la época, en la que se desempeñaban como gobernantes o sacerdotisas.

La Dra Ruth Shady en el museo de Végueta

Los mantos y colores en el rostro de estas mujeres hablan además de su elevado estatus social. Dos estatuillas que fueron descubiertas en un centro de ofrendas en Miralla hablan además de la equidad de género que se dio en la época.

Antes de partir del Museo Comunitario de Végueta, la Dra Ruth Shady muestra ante las cámaras una plancha gigante en la que está impreso el famoso mural de 3,800 años que se ha presentado recientemente a los medios de comunicación. El resumen ya lo han escuchado todos previamente: dos serpientes o deidades del agua que se adentran en la tierra y que serpentean entre dos rostros humanos con los ojos cerrados, que encuadran una semilla humanizada que está brotando. Pero será un poco más adelante que podremos apreciar esta joya con nuestros propios ojos.

Llegando al Sitio Arqueológico de Vichama

El plato fuerte llegará al mediodía del segundo día, en el que acompañamos a la Dra Shady al Centro Arqueológico que se encuentra en Végueta. Este fértil enclave que se encuentra entre el océano y el Valle de Huaura es conocido por la variedad de sus cultivos (destacando el espárrago o la alcachofa), su pesca tradicional y el conocido algodón nativo de colores.

Antes de comenzar hay que decir que este espacio arqueológico comprende 136 hectáreas de las que solo se encuentran en investigación 26. Dentro de estas 26 hectáreas podemos encontrar 16 edificios bien definidos, más -como no podía ser de otra forma- las famosas plazas circulares características de la cultura Caral.

Edificio principal con Plaza Circular

Además de estas plazas y como las ciudades de Caral o Áspero, encontraremos en Vichama salones u otros edificios residenciales. Dentro del asentamiento hay una sección baja donde destaca el edificio principal de Las Cornisas, donde existen relieves murales de la época de crisis.

Sapo Humanizado en Vichama
Relieve del Sapo Humanizado que surge de un muro alto del salón del edificio de las cornisas
En este lugar podremos encontrar otros de los relieves más impresionantes de Vichama, como la 'danza' de niños famélicos que muestran el estómago vacío y las costillas marcadas junto a un pescado, o el conocido sapo humanizado que se encuentra en un salón superior y que parece salir con sus manos del muro de arcilla. Este sapo además está recibiendo un rayo que representaría el inicio de lluvias y la fertilidad para la tierra.

Niños Famélicos en Vichama
Detalle de la danza de "niños famélicos" en el edificio de las cornisas
En la parte media o sector K será donde se encuentra el edificio de Los Depósitos, que guarda los nuevos relieves que ya hemos mencionado y donde surge una mayor expectación.


Este templo tuvo varias remodelaciones y será en una anterior etapa en la que se encontraba este muro, que quedaría cubierto de barro. Uno de los problemas actuales es que no existe una rampa para que los turistas contemplen los relieves, pese a los llamados de la ZAC a las autoridades del Ministerio de Cultura. Es algo que no debería demorar, sonríe Shady a los visitantes.

En el lado oeste del lugar tenemos el sector C, que domina el edificio de Las Chakanas (por tener un muro con la forma de la famosa cruz andina que se repetiría en todo un patrón). Desde la parte alta del sitio tendremos edificio principal de mayor tamaño y que posee unas mejores vistas al mar y el Valle de Huaura. Este edificio está al cargo del arqueólogo Carlos Barrientos. Posee varias secciones y se encuentra muy ligado a la agricultura. Aquí se encontró un textil con arte plumario que viene de zonas alejadas y que presumiblemente perteneció a algún líder de este espacio.

Si bien -explica Barrientos- en los edificios se han dado cambios, ampliaciones o construcción de nuevas edificaciones, parece que la petición al favor de los dioses para una mejora en los cultivos y el cambio climático, hizo que se dieran otros cambios más radicales como el cambio de orientación.

Vichama Raymi

Las fiestas en Vichama no pararon tras la visita, y siguieron una serie de actividades como presentaciones artísticas de la población local: Centro Cultural Illari de Huaura; Compañía Folklórica Sonqo Perú; Agrupación Cultural Perú Llacta; Agrupación Capoeira Végueta; Banda “Inmaculada Concepción” de Huacho y Orquesta “San Juan Bautista de Végueta”; así como de escenografías creadas por los trabajadores de la ZAC y de artistas invitados, inspiradas en la historia local.


El espectáculo tuvo su fin con una Marinera norteña con caballos de paso del Fundo “El Olivar”, de Alfredo Anduaga, y con las palabras de clausura de la Dra. Ruth Shady.

Sin duda un fecha para enmarcar y que depara el descubrimiento de otros muchos tesoros en la ciudad agropesquera de Vichama.

Francis, Viajes del Perú
Septiembre del 208
info@viajesdelperu.com

martes, 21 de agosto de 2018

Chavin de Huántar celebra un descubrimiento arqueológico de importancia mundial

El día de ayer se confirmó el buen momento que está atravesando la arqueología peruana gracias al descubrimiento en el Monumento Arqueológico Chavín (MACH), departamento de Áncash, de tres nuevas galerías subterráneas donde se han hallado los primeros entierros humanos pertenecientes a esta cultura que se dio entre el 1,400 a.C al 400 d.C.

Galerias Chavin de Huantar, John Rick Chavin

El hallazgo -que fue posible gracias al uso de pequeños robots dotados con microcámaras- fue anunciado por el viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales del Ministerio de Cultura, Luis Felipe Villacorta, destacándose como uno de los descubrimientos más importantes de los últimos 50 años en el MACH.

“El hallazgo de las galerías tiene una doble particularidad. El uso de nuevas tecnologías que han revelado espacios que ha permanecido cerrados desde la época Chavín, y la riqueza de la información arqueológica que los investigadores esclarecerán para enriquecer el conocimiento que se tiene del Monumento Arqueológico Chavín de Huántar”, explicó el funcionario.

Estos recientes descubrimientos, liderados por el arqueólogo y especialista de la Universidad de Stanford (California), John W. Rick, permitirán tener un mayor conocimiento de las tradiciones ceremoniales y religiosas de la cultura Chavín, lo que además haría saber más sobre los orígenes del concepto y empleo de autoridad en las sociedades de la región andina.

Galerias Chavin de Huantar, John Rick Chavin

“Los nuevos hallazgos nos muestran un mundo de galerías que tienen su propia organización, con contenidos distintos entre ellos. Los arqueólogos tendrán trabajo durante muchos años explorando el mundo Chavín, del cual solo hemos raspado la superficie”, declaró Rick, director del Programa de Investigación Arqueológica y Conservación de Chavín de Huántar (PIACH).

Galerias Chavin de Huantar, John Rick Chavin
El arqueólogo de Stanford y líder del equipo de investigación, John W. Rick
Sólo conocemos el 15% del MACH

Cabe indicar que hasta el momento solo se conoce el 15% del Monumento Arqueológico Chavín de Huántar. Para Rick y el equipo del Programa de Investigación, el uso de estos pequeños robots en las investigaciones futuras, podrá abrir el camino a la distribución de las galerías subterráneas y lo que albergan, lo cual nos revelará el mapa de la actividad ritual y la parafernalia asociada a la compleja vida ceremonial de este famoso templo.

Galerias Chavin de Huantar, John Rick Chavin

Según destaca el Ministerio de Cultura en un comunicado, estos descubrimientos son el fruto de 25 años de trabajos realizados por el PIACH, el cual ha contribuido también a la puesta en valor del sitio arqueológico gracias a mejoras como las áreas de ingreso, el sistema de canaletas y techos, así como del mantenimiento de la galería donde está el mítico Lanzón Monolítico.

Lanzon monolitico Chavin, Chavin de Huantar Lanzon Monolitico
Lanzón Monolítico de la cultura Chavín
El proyecto de investigación arqueológica que dirige el Dr. John Rick está financiado desde hace una década por una conocida minera local, la cual aporta fondos para la mejora continua del sitio. Gracias a la modalidad de Obras por Impuestos entre la empresa privada y el Estado, El MACH contará en pocos meses con una carretera de acceso asfaltada (el acceso desde el Parque Huascarán no era bueno y la carretera cerraba lunes por mantenimiento), dando mayor seguridad en el tránsito.

Cómo llegar al Monumento Arqueológico de Chavín de Huáscar desde Huaraz

Para llegar a Chavín de Huántar desde Huaraz podremos disponer fácilmente de cualquier tour que parta de la Plaza de Armas y el parqueo de la aledaña calle San Martín por un precio (con regateo) de S/ 40, aunque probablemente nos cobren otros S/ 10 al pasar por el Parque Huascarán.

Los buses parten a las 9.30 de la ciudad hacia la provincia de Recuay, en el Pórtico del Callejón de Huaylas. La carretera nos llevará al distrito de Catac, para cruzar después el túnel de Cahuish, el más largo de Perú con 580 metros (4.516 msnm) entrando al Callejón de Conchucos. Desde ahí comienza el descenso de la cordillera hasta el pueblo de Chavín de Huántar.

Una vez finalizado nuestro tour o recorrido por el MACH, no podemos olvidarnos de visitar el Museo Nacional Chavín de Huántar, que se encuentra a pocos minutos del recinto arqueológico.

Cabezas clavas Museo Chavin de Huantar

Aquí encontraremos el resto de cabezas clavas que se encontraron en los muros del templo, además de una importante colección de piezas recuperadas en el lugar. Pueden contratarse los servicios de un guía, aunque las paredes están debidamente ilustradas con la historia de la zona y sus descubridores. ENTRADA: Mar-Dom 9.00 a 17.00 horas. S/ 7 entrada general; S/ 3.5 estudiantes educación superior; S/ 2 estudiantes de educación inicial.

Francis, Viajes del Perú
Agosto del 2018
info@viajesdelperu.com

sábado, 18 de agosto de 2018

El ascenso a Machu Picchu de Nano (14 DÍAS)

Marceliano Cruz o -como todos le llaman-"Nano", ha estado visitando recientemente Perú por una visita familiar y quisimos pedirle que nos describiera brevemente el itinerario de su viaje durante las dos semanas que estuvo por el sur del país.

La guinda del pastel (como no podía ser de otra manera) fue el ascenso al Machu Picchu, que cerró con broche de oro todo un recorrido de varios días a lo largo del Valle Sagrado de los Incas. Incluimos este texto en nuestra sección de crónicas viajeras. *Los enlaces y negrita son agregados nuestros al texto de Nano. Muchas gracias por tu relato:

Día 1: Camino a Lima

Soy de Mérida (Extremadura) y para llegar al aeropuerto de Madrid opté por tomar un blablacar que me cobró 20 euros con equipaje. Tras pasar la noche en un hostal al lado del aeropuerto de Barajas cogí el avión de las 11.00 am de la aerolínea Plus Ultra. Llegué a Lima pasadas las 5 de la tarde.

Tras pegarme una ducha y ser agasajado con un chilcano de pisco, me llevaron a cenar a la Bistecca del distrito de San Isidro; un rico buffet de comida peruana e italiana que contaba con un área de parrilla y wok. Por primera vez me topo con el tiradito (variante del ceviche); el seco de res; la causa; el arroz con pollo y varios platos de la riquísima gastronomía peruana. Precio S/ 100 por cabeza (unos 25 euros) incluyendo bebida.

Paso la noche en casa de mi hermano -que vive aquí desde hace más de 8 años-. Su pisito está en Barranco, al que llaman distrito bohemio de Lima por la cantidad de galerías de arte y bares que pueblan las calles junto a su Plaza central.

Día 2: Ica, Sandboarding en la Huacahina y bodegas de pisco

Nos levantamos bien temprano para ir a conocer la ciudad de Ica y el famoso oasis de la Huacachina. No somos lo suficientemente previsores y compramos el billete de bus con la compañía Cruz del Sur la noche antes, con un costo de S/ 42 por barba (solo ida). La única opción que nos queda es la de las 7.00 a.m., de todas formas nos parece bien para poder aprovechar mejor el día.

Vamos muy cómodos en el bus, con asientos acolchados, reclinables y con una pantalla personal en cada asiento que dispone de música, juegos y películas. La mayor parte de las cuatro horas de trayecto vamos dormidos. Llegamos más o menos a las 11 y decidimos tomar un taxi directamente hacia la Huacachina; Ica no tiene mucho para conocer exceptuando algunos museos en el centro.

El taxi de la calle que tomamos nos cobra S/ 6 hasta la Huacachina. Al llegar, son varias las personas de diferencias agencias las que se acercan para proponernos los paseos en los buggies areneros y el conocido sandboard en las dunas aledañas. Empiezan en S/ 30, aunque puede regatearse hasta los S/ 25. Tras juntar un grupo de seis personas salimos a las 12.00 p.m. hacia el vehículo. *Algo que no te contarán es que hay que pagar al gobierno regional S/ 7,60 al ingresar a las dunas.

Huacachina Ica, Huacachina tour, Huacachina sandboard

El paseo total dura en torno a una hora e incluye el descenso en una tabla de sandboard en algunas rampas de arena. Al no haber practicado nunca sanboarding, las tablas no son profesionales y el descenso se hace tumbado o sentado. El trayecto es muy divertido, y finaliza en una duna empinada desde la que podemos tomarnos fotos con el oasis de la Huacachina al fondo.

Tenemos la vuelta hacia Lima a las 5.00 p.m., por lo que queremos aprovechar para hacer la Ruta del Pisco en alguna de las mejores bodegas de la ciudad. Por tiempo nos ofrecen recorrer tres en un taxi privado de una pequeña agencia por S/ 25. Somos tres personas. Tomamos el taxi en la misma Huacachina y nos dirigimos hacia la Bodega Nietto.

Huacachina tour, Huacachina sandboard
Palmera de las 7 Cabezas
En el camino a las bodegas hacemos una pequeña parada para ver dos atracciones del lugar: la Palmera de 7 Cabezas, sobre la que hay una maldición de una bruja que dice que cuando salga la séptima cabeza, un terremoto desolará Ica (por eso la cortan cada cierto tiempo); y las Brujas de Cachiche, un lugar "encantado" en el que varias brujas realizaban encantamientos que iban desde la cura de algunos males a los amarres de amor. En la estatua de una de las brujas podemos ver pulseras u ofrendas de personas agradecidas a las que se le ha concedido algún deseo.

De la bodega Nietto pasaremos a El Catador y con pena (por falta de tiempo), debemos dejar la Bodega Lazo para otra ocasión.

En la primera bodega nos muestran todo el proceso de elaboración del pisco (que viene de la época del virreinato en el siglo XVI) y hacemos una cata que nos hace salir con una sonrisa del lugar. Tras tomar el bus por S/ 40 cada uno (vuelta), llegamos a las 9.40 p.m. a Lima. El cansancio da para comer algo en el piso de mi hermano, tomar un par de cervezas y dormir hasta el día siguiente.

Bodega El Catador, Huacachina tour, Huacachina sandboard

Día 3: Barranco, algo del Centro de Lima y el pisco sour

Como aún no he tenido tiempo de descansar del largo viaje desde España, decido que hoy no hay prisa para levantarme y salgo de casa tras un buen desayuno a las 10.30 am. Recorro el distrito de Barranco (donde me estoy alojando en casa de mi hermano) y veo la Plaza Mayor, cruzo el famoso Puente de los Suspiros (el cual dicen que hay que atravesar sin respirar para pedir un deseo al llegar al otro lado); y me paro en el Mirador que está junto al pozo y pasando la Iglesia, desde donde puede verse el Océano Pacífico y las costas de Chorrillos, Costa Verde, hasta donde se pierde la vista.

Barranco, Puente de los Suspiros Barranco
Distrito 'Bohemio' de Barranco con Puente de los Suspiros a mis espaldas
Me han recomendado el Museo Larco, así que no quiero dejar de perdérmelo (se encuentra en el distrito de Jesús María). Tomo un taxi y le digo que me lleve directamente al museo. Me cobran S/ 18 hasta la puerta. De ahí pago S/ 30 por el ingreso y S/ 10 por un guiado en grupo. El recorrido dura algo más de una hora y hace un repaso por todas las culturas del Perú (de las cuales no tenía ni idea pues solo conocía la inca). El museo es una colección privada y se encuentra -según nos dicen- entre los 25 mejores del mundo. La verdad es que hay piezas realmente increíbles.

Museo Larco tour

Tomo un taxi hasta el Centro de Lima donde me voy a encontrar con mi hermano y su prometida. Al llegar a la Plaza de Armas debo rodearla sin acercarme a Palacio de Gobierno porque, según me cuentan los policías, hay una marcha prevista para ese día contra el fujimorismo que controla el Congreso y deben cerrar los accesos. Aprovecho que tengo cerca el Centro de Artesanía del Jirón Camaná y hago algunas compras para regalar a amigos de España.

Junto con mi hermano y su chica nos vamos a conocer el Barrio Chino y probar otra de las grandes joyas gastronómicas del Perú: la comida Chifa. Junto a la famosa entrada roja cedida por el gobierno chino a la ciudad de Lima, nos encontramos con un restaurante chifa clásico, el San Joy Lao. Pedimos los platos clásicos de cualquier chifa: arroz chaufa, tallarines fritos con carne y pato al ajo. Comida muy rica por unos S/ 80.

Tras dar un paseo por alguna de las galerías chinas de la Calle Capón mi hermano me convence de probar el famoso pisco sour en el lugar donde se crea la receta original, el famoso Hotel Maury. Allí el maestro Eloy Cuadros nos confirma que exactamente él crea la receta del cóctel y nos cuenta la forma de preparación. Riquísimo. Salimos riendo del lugar gracias a la graduación alcohólica del pisco sour.

Hotel Maury Pisco Sour, que hacer en Lima en un día

Ya se va haciendo de noche, así que decidimos volver a Barranco para descansar. Comemos algunos embutidos que traía conmigo y aprovechamos para descansar.

Día 4: Callao, Fortaleza Real Felipe y La Punta

También sin prisas este día, nos dirigimos sobre las 11.00 a.m. al Callao (cercano al aeropuerto) para conocer uno de los lugares con más historia de la ciudad: la Fortaleza Real Felipe, construida en el siglo XVIII por los españoles para defender la ciudad de los ataques de piratas ingleses, franceses y holandeses (principalmente).

Por las murallas de la Fortaleza pasaron los realistas, el ejército de liberación comandado por San Martín tras la independencia y ha sido prisión, casa presidencial y símbolo de resistencia. En la entrada encontramos la estatua de uno de los héroes nacionales: Francisco Bolognesi, en dos versiones, una tras recibir una ráfaga de balas en guerra contra Chile y estar ascendiendo al cielo; y otra en la que se le ve en una actitud más heroica, alzando la bandera del Perú e instando al ejército a pelear.

Fortaleza Real Felipe Callao
Entrada a la Fortaleza Real Felipe (el día estuvo nublado)
La Fortaleza Real Felipe es hoy día un enorme museo visitado principalmente por colegios que van a conocer más de las principales figuras nacionales y de la historia del Perú. El precio para extranjeros es de S/ 15, en los cuales se incluye un tour guiado de casi 2 horas. Esta visita para mí es super importante para contextualizar toda la historia reciente del Perú y sus ejércitos. Dicen que la Fortaleza aún está poblada por fantasmas, por lo que hacen recorridos nocturnos los viernes y sábados.

Tras esta visita vamos a una calle aledaña en la que se encuentra una iniciativa cultural llamada Monumental Callao (Jr Constitución 250), un paseo y galería de arte en la que se pueden encontrar obras de algunos de los artistas más destacados de Lima. Allí nos topamos de casualidad con Lúcuma, el seudónimo de un expresidiario que cambió su vida gracias a la pintura y que a día de hoy es un referente para el arte nacional.

Tras comer en un pequeño restaurante que se encuentra en la misma calle y probar el plato bandera de ceviche, nos vamos a conocer el cercano barrio de La Punta, un barrio de inmigrantes italianos que se adentra en el mar y que tiene una pequeña zona de casas bajas pintadas de colores llamada Chucuito. Una combi nos adentra en La Punta por S/ 0,50 hasta la plaza. Es un barrio tranquilo, de casas bajas, con varios restaurantes tradicionales y cafeterías. Damos un paseo respirando el aire de mar.

La Punta Callao, La Punta Chucuito

Como el café en Lima no me está pareciendo bueno y todo lo que me han dado hasta el momento es aguachirri, mi hermano me dice que vayamos al Neira Café Lab de Miraflores para probar un buen café. Mi hermano se ha empeñado en contarme que pese a que no hay una cultura cafetera -como la puede haber en Colombia- el café peruano está considerado como uno de los mejores del mundo. Es cierto, el café que nos tomamos es una delicia.

Para cerrar el día me dicen que debo probar otro de los mejores platos de la gastronomía peruana: el Pollo a la Brasa. Me llevan a uno de los mejores restaurantes de pollo de Lima, Pollos Primos. El sabor es realmente de pollo a la brasa, con un toque de leña y pellejo crujiente; me dicen que lo único que deberían mejorar es el ají, pero de todas formas como no he probado el ají -ni pensé en hacerlo durante todo el viaje- no es algo que pueda asegurar.

Día 5, 6 y 7: Celebración y descanso

El quinto día coincidía con sábado y la boda de mi hermano. Todo ese día fue de preparaciones, y posteriormente de celebración hasta pasada la medianoche. Como regalo me reservan esa noche en el Hotel Libre de Miraflores para que esté cómodo. El hotel es muy moderno (lleva unos 4 meses abierto) y tiene todas las comodidades. Me levanto sobre las 9.00 am y aprovecho el rico buffet desayuno que me ofrecen.

Aprovecho el sexto día para pasear por Miraflores, conocer el Parque del Amor, el malecón por el que pasean decenas de turistas, y llego hasta el conocido Larcomar, un centro comercial que tiene de todo (tiendas de ropa, música, restaurantes, librerías, teatro...), con unas bonitas vistas al océano Pacífico. Paro a comer en la Trattoria di Mambrino y como muy rico por unos S/ 120. Hay que decir que el lugar al ser muy turístico, tiene restaurantes caros, aunque también hay Burguer King, KFC, y otras franquicias de comida rápida.

Lomo saltado, Gastronomía peruana lomo saltado
El famoso Lomo Saltado
Tras la comida y un espresso en una pequeña cafetería de Juan Valdés que encuentro en Larcomar, decido ir a descansar. Me quedo dormido hasta la hora de la cena, en la que pico algo de la nevera y me quedo viendo la tele.

El día 7 es lunes y víspera del viaje a Cusco, así que la mañana la dedico principalmente a ordenar la maleta, comprobar billetes de vuelo, de tren y echar ropa de abrigo (ya me han dicho que pese a estar en temporada seca el frío en la noche puede llegar a los 0 ºC). Durante la tarde damos un pequeño paseo por Barranco y tomamos una cerveza y un piqueo (anticuchos, tequeños, brochetas), en uno de los locales más 'chic' del barrio, Ayahuasca.

Día 8: Llegada a Cusco, ¿mal de altura?

Tomamos el vuelo de las 11.35 a.m. destino Cusco con la aerolínea Peruvian Airlines. Por suerte no hay un retraso considerable (algo que nos decían que era bastante común) y el avión despega a las 12.00 p.m. El vuelo tarda aproximadamente una hora, para la 1.15 p.m. ya estamos saliendo del aeropuerto. Para ahorrar no toméis los taxis que ofrezcan en la entrada; probad a salir a la calle y preguntad precios. Regatead hasta los S/ 7-S/8. Nos dijeron que en la puerta de salida pasan buses, así que tomamos uno que iba hasta la Plaza de Armas por S/ 1 por cabeza.

Para no tener problemas, lo primero que hacemos es ir a comprar el famoso Boleto Turístico (BTC) que tiene validez por 10 días y da acceso a la mayor parte de atracciones turísticas de la región de Cusco (Sacsayhuamán, Q'enqo, Puka-Pukara y Tambomachay (a las afueras de Cusco); Pisac, Ollantaytambo, Chinchero y Moray (en el Valle Sagrado); y Tipón y Piquillacta (en el sur).

Boleto Turistico Cusco
El famoso Boleto Turístico
El precio del boleto completo es de S/ 130 para extranjeros y S/ 70 para nacionales (como el de la foto que pertenecía a mi hermano con residencia). Merece la pena comprarlo sin duda por el precio independiente de cada atracción. *Dirección Galerías Turísticas Av. Sol, de 8.00 a.m. a 6.00 p.m. Como tampoco teníamos el boleto de entrada para el Machu Picchu (algo arriesgado para finales de julio) vamos a la vuelta a comprarlo. Tenemos suerte y nos dicen que hay plazas pero solo en el turno de tarde (desde las 12.00 p.m. a las 5.30 p.m.). Los precios: S/ 155,76 para extranjeros, y S/ 67,76 para nacionales y residentes en el Perú (como mi hermano).

Boleto Machu Picchu, entrada Machu Picchu
Entrada para Machu Picchu comprada en el mismo Cusco
Algo más tranquilos tras la compra nos dirigimos a nuestro alojamiento en la C/ Fierro 525, la Asociación Qosqo Maki, un centro social que trabaja con niños, niñas y adolescentes que se encuentran en situación de vulnerabilidad o no tienen dónde dormir. El precio de las habitaciones (S/ 70 matrimonial y S/ 35 la simple) va íntegramente a parar al proyecto para sufragar los gastos.

La fundadora de Qosqo Maki, la francesa Isabelle nos cuenta cómo funciona la Ong y nos invita a un mate de coca para evitar el mal de altura. Por cierto, ¿mal de altura? Exceptuando una pequeña sensación de falta de oxígeno no noté sus síntomas (también es verdad que tomé unas pastillas llamadas Altivital para evitarlo), pero sí vi cómo una chica catalana que se hospedaba con nosotros casi se cae al levantarse rápido de una silla. Desoyendo amablemente a Isabelle, salimos a conocer Cusco sin tumbarnos un rato para aclimatarnos a la altura.

Piedra de los 12 ángulos
La famosa piedra de los 12 ángulos
Conocemos el Mercado de San Pedro, el bohemio barrio artesano de San Blas y pasamos por las calles del centro para ver la famosa "Piedra de los 12 ángulos". Previendo los gastos que vamos a tener por delante, preferimos comer en el Mercado de San Pedro por S/ 7 (menú que incluye una sopa y un plato a elección; yo pedí pescado frito con lentejas).

Tras una ducha en Qosqo Maki y contactar con un taxista recomendado, vamos a tomar una chicha de jora (cerveza de maíz) a una picantería cercana y luego a cenar con un amigo a la pizzería Chez Maggy (hay varias en Cusco). Aunque nos dan varios nombres de restaurantes gourmet en Cusco, preferimos comer las clásicas pizzas de horno de leña y también ahorrar algo de dinero.

Chezz Maggy Cusco, donde comer en Cusco

Día 9: Vamos a conocer el Valle Sagrado de los Incas

El taxista llamado Sr Luciano Salas se ofrece a llevarnos hasta Yucay (a pocos kilómetros de Urubamba), donde tenemos pensado pasar la noche antes de ir a Aguas Calientes (Machu Picchu Pueblo), por un precio de S/ 200 (unos 50 euros). Esto incluye tiempo de permanencia indefinido en las atracciones hasta que salgamos de nuevo al vehículo. Nos parece bien teniendo en cuenta que estará varias horas con nosotros (desde las 8.00 a.m. hasta las 18.00 horas aprox.).

Arrancamos nuestro trayecto a través del Valle Sagrado parando en Tambomachay, un pequeño recinto cuya función sería la de rendir culto al agua en la época del Imperio Inca. Es la hora de inaugurar el Boleto Turístico del Cusco. El ascenso finaliza en tres pequeñas fuentes de las que aún mana un agua cristalina proveniente de un manantial cercano. Se cree que el espacio intermedio estaría formado por un jardín de uso recreacional.

Aprovechamos que nos encontramos casi en frente de la fortaleza de Puka Pukara (llamada así por el color rojizo de sus muros; "puka", significa rojo en quechua), para acercarnos a conocer. Parece que mientras que el Inca descansaba en los jardines de Tambomachay, su comitiva de soldados y sirvientes esperaba en Puka Pukara. Aunque no tan bien conservada, aún son visibles los cimientos de su plaza circular y murallas adyacentes.

De ahí salimos hacia uno de los puntos principales del Valle Sagrado, el pequeño pueblo de Pisaq y su mercado de artesanía, y las magníficas ruinas incas que se conservan a pocos metros. Como queremos aprovechar el día al máximo no nos tomamos mucho tiempo en el mercado y pasamos viendo la mercadería casi de reojo, observamos la Plaza y de ahí le comentamos al Sr Luciano que continuemos hacia las ruinas.

Al entrar en las ruinas incas de Pisaq decidimos contratar un guía para enriquecer la experiencia (mi hermano fue tajante en este sentido). Finalmente tras preguntar en la entrada, nos presentan a Darío, que nos cuenta que hay varios guiados según duración: 45 min, 1.15 horas; 1.45 horas. Para el tour de 1.45 nos cobraría S/ 70 a los tres. Tras un regateo accede a S/ 60.

Pisaq Cusco, Pisaq Valle Sagrado


Desde aquí queremos recomendaros que preguntéis por él si vais a Pisaq; además de explicar de forma clara y didáctica, nos cuenta que nació en el mismo Pisaq y nos cuenta historias personales y de la zona. Recorremos la mayor parte del sitio arqueológico dando la vuelta a las ruinas, avanzando desde las primeras muestras de terrazas agrícolas (donde se cultivaban principalmente papa, maíz y granos andinos) hasta sus edificaciones con fines religiosos, destacando un observatorio astrológico que definiría gran parte de su cosmovisión.

Pisaq Cusco, Pisaq Valle Sagrado
Pisaq, Valle Sagrado
Tras conocer Pisaq y finalizar el tour felices por el guiado de Darío, nos dirigimos a Urubamba. En el camino le comentamos al Sr Luciano que nos llevara a algún restaurante económico pero rico que nos recomiende. Craso error. El taxista nos llevó a un buffet turístico de S/ 65 -obviamente porque recibe alguna pequeña comisión por turista-. Al ver que nos estábamos retirando la camarera nos ofrece "precio cusqueño" a S/ 45 (unos 12 euros). Accedemos. El buffet no estuvo ni bien ni mal, con algunos platos como ceviche (supongo que de trucha porque no probé); seco con carne o spaguetti con salsa huancaína. También aproveché para probar por primera vez la carne de alpaca (que la ofrecían a la plancha).

Como aún vemos que tenemos bastante tiempo hasta la tarde, le pedimos al Sr Luciano que nos haga un precio económico por llevarnos también a conocer las Salineras de Maras y Moray. Nos suma S/ 70 a los S/ 200 convenidos. Nos parece bien y tomamos un camino desde Urubamba a estas dos atracciones (nos quedaremos sin conocer Chinchero por falta de tiempo).

*Dato. Las Salineras de Maras no se encuentran en el BTC, por lo que pedirán S/ 10 en el ingreso.

Aprovechamos en las salineras para comprar la famosa 'sal rosada de Maras', una variedad de sal casi única en el mundo (solo se elabora en cuatro puntos del mundo, Maras uno de ellos), que está siendo exportada a todo el mundo como producto gourmet gracias al boom culinario de la gastronomía peruana. El paquete está en S/ 5, tanto en formato grueso, como en fino. También hay otros productos como sal con ají, sal ahumada e incluso chocolate con sal de Maras.

Salineras Maras, Salineras Maras Cusco
Salineras de Maras, Valle Sagrado
Tras conocer las increíbles salineras de donde extraen este insumo único, el Sr Luciano nos lleva hasta Moray, unas terrazas circulares agrícolas en las que los incas probaban con diversos climas para la producción de diversos alimentos. *Moray sí está en el BTC. Es quizás el lugar que visitamos más rápido, aunque nos recreamos paseando por el lugar y respirando el aire puro.

Moray


Tras conocer Moray hacemos el camino inverso hasta llegar nuevamente a Urubamba. De ahí nos dirigimos unos 5 minutos hasta Yucay para llegar a nuestro alojamiento en el Valle Sagrado, The Sacred Valley Lodge by Chio Lecca, en la Plaza Manco Segundo 107 de la población. Este alojamiento, creado por la famosa diseñadora Chio Lecca, funciona también como escuela de moda para profesionales textiles de la zona, muchas de ellas quechua hablantes de la zona de Cusco y Puno.

Tras pegarnos una ducha en el alojamiento, decidimos partir a Urubamba para cenar otra de las famosas pizzas del lugar. Llegamos en unos minutos desde Urubamba en mototaxi (¡toda una experiencia!) por S/ 3. Hacemos la vuelta de la misma manera.

A Urubamba en Mototaxi

Día 10: ¡¡El cansado y mágico ascenso al Machu Picchu!!

Nos levantamos muy tempranito, 4.40 a.m., para tomar el tren de las 6.15 a.m. que sale desde Ollantaytambo dirección Aguas Calientes. Para ello reservamos el día antes un taxi que estaría esperándonos en la puerta del hotel a las 5.00 a.m en punto. Desde Yucay a Ollanta debimos tardar unos 40 minutos a buen ritmo. Los billetes de tren los adquirió mi hermano el mes anterior a mi llegada en el stand de Peru Rail que hay en Larcomar. Lamentablemente para él (que tiene residencia), no pudo pagar el servicio que existe para peruanos por S/ 10. Una jugada fea por parte de la empresa Peru Rail, que sabe que como no habrá tickets en temporada alta porque las agencias los compran todos, la gente desde Lima no tendrá otra opción que comprar el precio extranjero.

El precio es excesivo: US$ 120 por un trayecto de una hora en el que el tren -por la orografía- no puede superar los 50 Km/h. Ni siquiera el desayuno que dan por ese precio es bueno, una galleta de granos andinos con un café malo. Es la única opción de viaje si no se quiere hacer el 'Camino de la Hidroeléctrica' que toma casi un día entre transporte y caminata de 3 horas., así que se aprovechan... Algunos turistas bajan en el Km 82 para hacer el Camino Inca. Nosotros seguimos a Aguas Calientes.

Tren Ollantaytambo-Aguas Calientes, Tren Machu Picchu

Llegamos a Aguas Calientes sobre las 7.30 a.m. y como no hemos reservado hotel nos ponemos a buscar en el lugar. Al ser un lugar turístico existen decenas de opciones de alojamiento en todas sus calles. Tras preguntar en tres lugares sin éxito nos topamos con un par de habitaciones libres en el Hotel-Restaurante Jairito (Av. Pachacútec 404), un sencillo y humilde hostal que se encuentra en la cuesta que sube de la plaza a las Aguas Termales. Nos cobran S/ 70 por habitación doble. Aunque sencillo, las camas son cómodas, tienen baño privado con agua caliente y el wifi va perfecto. Más que suficiente para descansar unas horas.

Como hemos llegado temprano a Aguas Calientes y nuestro turno de entrada a Machu Picchu es a las 12.00 p.m., pensamos que una forma de ahorrar unos dólares es hacer el ascenso a la entrada de la ciudadela caminando... ¡¡Si lo hubiese sabido!! Ahora os cuento por qué... Por cierto, comprad abundante agua...

El ascenso a pie a Machu Picchu comienza bajo el puente que se encuentra junto al mercado -cerca de donde se toman los buses-. Es fácil reconocerlo porque verás a gente con mochilas haciendo el mismo recorrido. Tras pasar el Mariposario (nos contaron que era muy bonito pero no entramos por tiempo), llegaréis a un puente en el que un guarda os pedirá el pasaporte y boleto de entrada a Machu Picchu. De ahí lo que encontraréis será un empinado cúmulo de tramos de escaleras que parecen no acabar nunca.
Sudorosos en el ascenso a pie a Machu Picchu... ¡Una tortura!
Pese a que no practico deporte y tengo bastante barriga subimos relativamente rápido, pero parando a descansar cada ciertos tramos. Tardamos casi 2 horas en subir. Llegamos bañados en sudor, cansados y con las piernas cargadas. Mi sincera opinión es que si no estáis en muy buena forma no lo hagáis, yo habría pagado feliz los US$ 24 del ascenso de haberlo sabido. Lo que sí podríais hacer es hacer el descenso a pie, que es algo bastante más sencillo.

Al llegar a la entrada del Machu Picchu buscamos un guía; la normativa dice que es obligatorio aunque finalmente no es así. No obstante queremos apreciar bien la historia del recinto y nos parece lógico pagar algo por sus servicios. Para que sea más económico, el guía nos propone esperar unos minutos hasta que junte un grupo de mínimo 6 personas. Finalmente entramos con una pareja más y su hijo pequeño. Aún conservo la tarjeta del guía, Milton Ataulluco, por si puede interesaros.

El recorrido comienza con una breve historia sobre el "descubrimiento" del Machu Picchu por parte del norteamericano Hiram Bingham y los niveles que posee el Machu Picchu, el cual era un principalmente hogar para nobleza, sacerdotes y jóvenes dedicadas al culto del sol, el agua y las estrellas.


Poco después vendrá la clásica fotografía en la que puede verse el Huayna Picchu de fondo. Seguimos el recorrido descubriendo las principales características de la arquitectura inca (dividida entre construcciones urbanas y construcciones con carácter religioso y de culto), y algunos de los famosos templos que se encuentran en su interior. Pasamos por la Intuhuatana (el reloj solar del que dicen mana gran parte de la energía del lugar) y finalizamos en el Templo del Cóndor, en el que puede verse claramente la imagen de un cóndor tallado en diversas rocas.

La sensación que uno tiene visitando el Machu Picchu es indescriptible, por lo que recomiendo a los lectores que lo visiten para armarse una idea clara de lo que es. La energía del lugar, el aire, parece de otro planeta. Según el guía, existen varios lugares en el mundo que conservan una veta especial de la que emana una energía natural sin precedentes... y el área del Machu Picchu es una de ellas.

Templo del Condor, Templo del Condor Machu Picchu
Templo del Cóndor en Machu Picchu (la piedra junto a mí es la cabeza; esa especie de semicírculo es el collar del cuello)
Al salir y junto a la zona de descenso a pie, tendréis la posibilidad de poner un sello del Machu Picchu en el pasaporte. Es un recuerdo que me acompañará para próximos viajes.


Salimos del lugar a las 5.00 p.m. Como dormimos en Aguas Calientes y aún tenemos toda la tarde, decidimos ir a conocer las famosas aguas termales que dan nombre al pueblo. Si habéis olvidado la ropa de baño no os preocupéis, en la cuesta que asciende a las aguas encontraréis varias tiendas que alquilan bañadores y toallas. 2 toallas por S/ 5. Por los bañadores creo que pagamos S/ 3 por cabeza. A la vuelta os esperarán para devolverlos. La entrada a las aguas termales está en S/ 20 para turistas extranjeros y S/ 10 para locales.

Al estar anocheciendo el frío ya va siendo durillo, por lo que entramos en las aguas con rapidez. Según los carteles que hay frente a las 3 piscinas termales, estas aguas tienen propiedades curativas, ayudando a la mejora del riego sanguíneo, facilitando la digestión, y cuentan con componentes químicos como el calcio, sodio, potasio, hierro, magnesio, yodo, boro, sulfatos, entre otros. Algo que nos sorprende es que hay un pequeño altavoz del que sale música salsa, reguetton, pop, y hay un chico que sirve cervezas y cócteles del bar. Nos pedimos 3 cervezas para relajarnos del palizón del ascenso y la bajada y nos relamemos con su frescor entre el calor de las aguas. Es el primer momento en días en el que descanso las piernas tras tanto caminar.


Tras el relajante baño dejamos nuestra ropa de baño y toallas en la tienda y nos dirigimos al hotel para cenar algo. Pese a que pasamos varios restaurantes -la mayoría ofrecía pizza a la leña-, preferimos cenar en nuestro mismo alojamiento para estar junto a las habitaciones y no andar más por el día de hoy. Nos sentamos en la entrada, junto al tibio calor del horno de leña. La pizza creo recordar que tenía un precio de S/ 30. Pedimos dos y acabamos satisfechos. Pedimos además una oferta de 4 copas por S/ 25 (2 pisco sours y 2 chilcanos de pisco), que traían unos nachos con guacamole como cortesía. Tras la rica cena nos dirigimos a nuestras habitaciones. A las 4.40 debíamos estar en pie.

Día 11: Vuelta de Aguas Calientes y Alrededores de Cusco

Por suerte la estación de trenes está muy cerca del alojamiento y tardamos unos 10 minutos en llegar andando. Tomamos el tren de regreso a Ollantaytambo a las 5.35 a.m. No sabemos por qué pero el regreso tarda algo más que la ida, llegamos a Ollantaytambo casi a las 7.30 a.m.

Las ruinas incas del pequeño poblado se encuentran al lado de la estación, por lo que decidimos verlas con detenimiento antes de la vuelta a Cusco y seguir aprovechando el Boleto Turístico. En la puerta nos dicen que no hay guías en el recinto pero que pueden llamar a uno para nosotros. Le decimos al guarda de la puerta que podemos esperar unos minutos. Cuando llega la guía el precio nos parece elevado (S/ 130 por un tour de hora y cuarenta y cinco minutos), aunque nos aconseja esperar a un grupo de 6 personas para abaratar costes. Tras unos minutos consigue reunir las 6 personas y arrancamos el tour. Al ser temprano apenas hay turistas en el recinto.


Hemos de decir que el tour fue increíble, recorriendo TODO el recinto en más de 2 horas y 30 minutos. El precio final es de S/ 30 por cabeza pero debemos reconocer que estuvo muy bien. Una de las cosas que nos hace notar es que los guiados que traen los tours pagados suelen ser rápidos para ver lo máximo en un día, por lo que el turista pierde muchos detalles. Nosotros nos vamos con la sensación de llevarnos lo máximo de Ollantaytambo, que puedo decir que me gustó casi tanto como el Machu Picchu, en parte por las buenas explicaciones de la guía.

Hay que destacar que Ollantaytambo (pueblo) está reconocido internacionalmente por ser el único "Pueblo Inca Viviente", en el que se mantienen las tradiciones, costumbres y leyes que regían durante el imperio Inca; entre ellas tierras comunales hereditarias, penas contra la vagancia y el robo de destierro y linchamiento popular, o matrimonios con miembros de otras familias incas. La guía -miembro del consejo popular de Ollantaytambo- nos cuenta estas historias de cultura viva mientras recorre una por una todas las áreas de la fortaleza de Ollantaytambo.

Ollantaytambo ciudad inca viviente
Vista del poblado 'inca viviente' de Ollantaytambo desde sus ruinas
Podemos diferenciarlas en zona de cultivo ornamental, zona de hornacinas, el Templo del Sol (con grandes bloques líticos de granito rosado), la zona militar, el Intihuatana o reloj solar ceremonial, las Qolqas, donde se almacenaban alimentos; Inkamisana, o las zona de fuentes de agua, en las que el sol entraba el día del solsticio de verano para reflejarse en el agua y de ahí en el Templo Solar, en algo que podría estar sacado perfectamente de una película de Indiana Jones. Me parece increíble la arquitectura tan precisa que pudieron desarrollar en torno a los cultos del sol y el agua.

Ollantaytambo Templo del Sol, Templo del Sol Ollantaytambo
Templo del Sol en Ollantaytambo (tremendas rocas de granito de varias toneladas)
Salimos sobre las 11.30 a.m. de Ollantaytambo con un muy buen sabor de boca por lo que hemos visto. Y como aún es temprano decidimos dar un paseo por el pequeño pueblo de Ollantaytambo, recorremos sus calles, su Plaza y tomamos un zumo de frutas (jugo) en su pequeño mercado.

Tras reponer fuerzas tomamos un colectivo que sale junto al mercado por S/ 3 hasta Calca, donde comemos en casa de unos amigos de mi cuñada que se encuentra en pleno Valle Sagrado. Tras la visita decidimos darnos prisa para poder aprovechar las últimas ruinas que tendremos tiempo de conocer: Saqsahuaymán y Q'enqo.

Desde Calca tomamos otro colectivo por unos S/ 3-4 si no recuerdo mal que nos deja frente a Q'enqo. Allí hacemos un recorrido rápido en el que vemos el recinto y la famosa cueva con su piedra de granito dedicada a los sacrificios animales pero también humanos. Como vamos sin guía el recorrido se nos hace corto. Tras salir y caminar unos minutos llegamos a la cercana fortaleza de Saqsahuaymán, lugar de culto dedicado al dios del rayo (de hecho sus zig zag simulan los rayos) y que es también parte del antiguo plano de Cusco que tenía forma de Puma.

En Saqsahuaymán sí queremos hacer guiado para no perder detalle de su historia, aunque el guía no nos gusta. Nos pedía S/ 40 por cabeza (timo total) por un recorrido de hora y media y S/ 20 si era de una hora. Le dijimos que el de S/ 20 estaba bien, cosa que se ve que no le gustó, pues hacía tiempo y notábamos que se ralentizaba a propósito para no explicarnos todo. No recuerdo el nombre, si no os diría que no lo tomarais.

Sacsahuaymán Cusco
Centro del recinto de Sacsahuaymán
Al salir de las ruinas queremos aprovechar el tiempo que queda de tarde y nos dirijimos en taxi al Mercado Central de Artesanía de Cusco (S/ 8 desde Saqsahuaymán). Compramos regalos para la familia y amigos (algunos ekekos pequeños, un chal de alpaca para mi madre, pulseras para mis hijas, y toritos de Pucará para algunos amigos). Cuando salimos a la calle ya es de noche, así que nos vamos a tomar una ducha a nuestro alojamiento (de nuevo regresamos a Qosqo Maki) y salimos a cenar.

Para cenar mi cuñada propone probar las hamburguesas de la famosa franquicia peruana Bembos (algo así como el McDonald peruano). La hamburguesa es grande con un buen trozo de carne. Pido la que lleva queso y huevo por unos S/ 18 (5 euros) en combo. Para finalizar el viaje a Cusco nos vamos a un local llamado Indigo por la zona de marcha, donde ponían música rock y tomamos un par de copas. El local también sirve comida vegetariana.

Día 12: Cusco-Lima jarana limeña Fiestas Patrias

Nos levantamos con pena por ser el final de nuestro tiempo en Cusco y reservamos la mañana para conocer el Q'oricancha, el famoso Templo del Oro que se encuentra en la Av. Sol en pleno centro de Cusco. De hecho la palabra Q'oricancha proviene de las palabras quechuas 'Cori' (oro) y 'Cancha' (templo), siendo el principal templo sagrado de la ciudad de Cusco.

Con la llegada de los españoles, los dominicos construyeron sobre sus cimientos el Convento de Santo Domingo, que sufrió graves daños en los terremotos de 1650, 1749 y 1950. Como curiosidad, destacar que la arquitectura previa inca no sufrió desperfecto alguno gracias a su ingeniería antisísmica. Con la llegada de los españoles, el Q'oricancha fue entregado a Francisco Pizarro y saqueado de los materiales preciosos que lo cubrían y las estatuas tamaño natural de oro de dioses y llamas ceremoniales.

Q'ricancha en el centro de Cusco
Estructura del templo original inca dentro del Convento de Santo Domingo
El Q'oricancha no entra en el Boleto Turístico y su entrada tiene un precio de S/ 10. Lo que sí entra es el Museo del sitio que se encuentra en la parte baja del patio. Por tiempo, vemos el Q'oricancha y el Museo con más prisa de la que quisiéramos, no obstante nos impresiona la grandeza y la historia del lugar. Casi parece que no ha sido hace tanto que los sacerdotes incas pisaron estas piedras y que aún puede sentirse su presencia...

Q'oricancha Cusco
Vista de los jardines del Q'oricancha desde su interior
Maqueta Q'oricancha
Maqueta del Q'oricancha original
Tomamos el taxi directamente desde el Q'oricancha hasta el aeropuerto de Cusco. El avión sale casi a la 1.00 p.m. (tras un retraso de más de hora y media) y llegamos a Lima pasadas las 2.00 p.m. Se agradece salir un poco del frío al llegar a la capital (no lo he contado, pero en las noches llegábamos a los 3 ºC). Aprovechamos para descansar y tomar una buena siesta reparadora. Prácticamente no hemos dejado de caminar desde que salimos de Lima 5 días atrás.

El día de hoy coincide con el 28 de Julio o Fiestas Patrias, el día en el que se proclama la independencia de Perú y fiesta principal del país. Todas las casas ondean sus banderas y las personas muestran orgullosas sus escarapelas rojiblancas. Como españoles creo que no podemos entender esto, pero Fiestas Patrias es una muestra inmensa de patriotismo sin vergüenzas ni prejuicios, con todos los peruanos diciendo que lo que les une es la búsqueda de un país mejor. No puedo dejar de tener envidia por esta unión que no vemos en Europa...

Por la noche a las 8.00 p.m. hemos reservado mesa en una peña criolla llamada 'Don Porfirio', que son bares clásicos donde hacen actuaciones en vivo de canciones populares peruanas (valls criollo, afroperuano, marinera, saya). Las canciones y bailes en directo son muy bonitas, con gritos de Viva Perú cada cierto tiempo. Pedimos cerveza, y para acompañar el conocido plato peruano Lomo Saltado, que dicen es la especialidad del lugar.

Los bailes se van sucediendo y gente del público sale a bailar. Entre ellos me cuentan que hay varios campeones nacionales de marinera (un bonito baile peruano con pañuelos que simula el cortejo de un gallo). Al finalizar la velada -y un poco antes de irnos- en una mesa cercana canta algunos vals criollos la cantante afroperuana Teresa Palomino, señora de unos 80 años con una energía que cautiva a los que estábamos presentes.

Con Teresa Palomino en la Peña Don Porfirio
Junto a la cantante afroperuana Teresa Palomino
Salimos del local pasadas las 3.00 a.m. Y vamos a descansar. Ha sido un día muy intenso y muy hermoso por donde se le mire.

Día 13: Lima relax

En este punto no tengo mucho que contar, pues básicamente fue un día para disfrutar de la familia y descansar. Por un solo día me permito el lujo de levantarme a las 11.00 a.m. y desayunar tranquilo un café y pan con palta (aguacate), del que me hice fan.

Sobre la 1.30 p.m. vamos a conocer el tradicional distrito de pescadores de Chorrillos y paseamos por el malecón. El día es frío pero con un tímido sol que se deja ver entre el mar Pacífico. Como he probado prácticamente los platos típicos de la gastronomía peruana, me proponen comer una buena carne y vamos al Hornero de Chorrillos. Pedimos una parrilla para 4 (de la que pueden comer 8) que incluye bife, chorizo, morcilla, anticucho, mollejas, cerdo y pollo. Todo excelente.

Tras un buen almuerzo y un buen café, no queda mucho más tiempo de la tarde y me dedico a empacar los regalos y hacer las maletas. En la noche vamos a ver una obra de teatro peruana muy divertida llamada ¡Oh, por Dios!, interpretada por tres de los actores cómicos más reconocidos del país: Franco Cabrera, Manuel Gold y Guillermo Castañeda. Si estáis con un ratito libre la verdad es que es muy recomendable, aún creo que estará en cartel otro par de meses.

Obra ¡Oh, por Dios! en el Centro Comercial Plaza Norte
Tras este día que ha sido más que nada un día para relajarnos, me acosté tranquilo viendo una película.
Día 14 Lima-Madrid

Hora de decir adiós a Perú. Mi vuelo sale a las 3.30 p.m., así que me convencen de comer un último ceviche en el restaurante Beto's de Chorrillos (ya me habían dicho que era muy rico y barato). Aunque ya os comenté que no soy muy fan del pescado (y menos crudo), he de reconocer que me gustó el ceviche; pedimos también un tacu tacu de mariscos y causa rellena. Esta comida marina fue mi despedida de la ciudad de Lima.

Adios Peru!
¡¡Adiós Perú, espero regresar algún día!!
Tomé mi vuelo con mucha pena, mi primer viaje a Latinoamérica no podía haber sido mejor. Solo queda volver a Perú para hacer una segunda subida a Machu Picchu... ¡¡Esta vez en bus, por favor, jajaja!!

Marceliano 'Nano' Cruz, Viajes del Perú
Agosto del 2018
info@viajesdelperu.com

jueves, 16 de agosto de 2018

Descubren muro con relieves de 3,800 años en la zona arqueológica de Vichama

El día de ayer la Zona Arqueológica de Caral (ZAC) realizó un importante anuncio tras el hallazgo en uno de los edificios ceremoniales de Vichama, antigua ciudad agropesquera de la civilización Caral, de un muro con relieves antropomorfos y de serpientes que dataría de 3,800 años de antigüedad.

Así lo expuso ante la prensa la misma directora de la ZAC, la arqueóloga peruana Ruth Shady, quien aseguró que estos relieves simbolizarían la fertilización de la tierra a través de la figura de las serpientes, como deidades vinculadas al agua que se filtran en la tierra para hacer germinar la vida.

Las figuras constan de cuatro cabezas humanas que aparecen con los ojos cerrados y dos serpientes que surcan su contorno y que se dirigen a otra cabeza -esta vez no humana- que representaría una semilla antropomorfizada. Esto se refleja en las cinco varas verticales que surgen de la cabeza y que están en la parte más profunda de la tierra.


Este importante anuncio arqueológico hecho por Shady Solís coincide con otros dos acontecimientos clave para la civilización Caral que vieron la luz hace dos años: el descubrimiento de la "Dama de los Cuatro Tupus" y la aparición de ocho flautas traversas elaboradas con hueso de oca, ambas en Áspero, la ciudad pesquera de la Civilización Caral.

El muro que ha sido descubierto en Vichama, estaba orientado hacia los campos de cultivo del Valle de Huara (norte del departamento de Lima), en un espacio de la Antesala previa al Salón Ceremonial de la ciudad. Según informó Shady, esta edificación religiosa tuvo un área de 874 metros cuadros con varias ventanas escalonadas y una plaza circular hundida, que posteriormente fue enterrada.

“El nuevo relieve refuerza el planteamiento de plasmar, en la memoria colectiva, las dificultades que afrontó la sociedad debido al cambio climático y la escasez del agua, que causó fuertes afectaciones a la productividad agrícola”, dijo la Dra. Shady en las instalaciones del Ministerio de Cultura de Perú.

Según detalló, en otro edificio de Vichama se encontraron con anterioridad unos relieves escultóricos que tuvieron que ver con la escasez y la hambruna, lo que evidenciaría lo íntimamente unida que se encontraba la civilización Caral con la naturaleza y conceptos como la pacha mama (madre tierra) o la mama cocha (madre de las aguas).

Ruth Shady recordó a los asistentes que el próximo viernes 31 de agosto y sábado 1 de septiembre se realizará en el sitio arqueológico de Vichama el llamado Vichama Raymi, una celebración anual que reconoce la puesta en valor del recinto y que albergará una serie de actividades para turistas y habitantes del distrito de Végueta, Huaura.

Los trabajos, en este importante sitio, se iniciaron el 2007 gracias a un convenio suscrito entre la municipalidad distrital de Végueta y el Proyecto Especial Arqueológico Caral/Supe (ahora ZAC), los cuales se desarrollan hasta la actualidad.

Este último año se han logrado importantes avances en la comprensión de esta sociedad, que cuenta con 3,800 a 3,500 años de antigüedad y con un total de 22 edificios en un espacio de 25 hectáreas.

Francis, Viajes del Perú
Agosto del 2018
info@viajesdelperu.com