miércoles, 15 de marzo de 2017

La noche que Paco de Lucía conoció el cajón peruano

Existen días e instantes en los que una serie de acontecimientos mágicos se suceden para traernos una coincidencia única que puede cambiar para siempre el curso de la historia de la música. ¿Qué queremos decir tras esta ampulosa frase? Que la noche del 23 de marzo de 1977 se dieron todas las circunstancias para que el guitarrista flamenco Paco de Lucía conociera el cajón peruano en una visita a Lima con motivo del cierre de una gira que realizaba con su banda a través de Sudamérica.

Tanto se ha podido ver el cajón peruano adaptado al flamenco en la infancia de la última generación de españoles y tanto lo habremos escuchado en aquellas noches en las que Tve2 emitía programas flamencos, que a fuerza de costumbre llegamos a creer que el cajón era un instrumento oriundo de España.

Nada más alejado de la realidad. El cajón peruano forma parte de la tradición de la música afroperuana y su uso está documentado en las tradiciones de esta comunidad desde mediados del siglo XIX. Como ha sucedido con los esclavos negros a lo largo de todo el mundo, la creatividad a la hora de festejar sus celebraciones y rescatar los sonidos de su África natal, los llevó a usar instrumentos con lo que tuvieran a mano, como la cajita de madera, la quijada de burro, o un simple cajón de madera.

Según la cantante afroperuana y exministra de cultura, Susana Baca, el primer contacto de Paco de Lucía con el cajón peruano se produjo en una fiesta organizada por la Embajada de España en Lima, a la que fue como invitada de honor Chabuca Granda, la intérprete más internacional del momento en el Perú. La acompañaba el conocido percusionista afroperuano Caitro Soto, que traía consigo un cajón fabricado por él mismo.

No sería hasta la noche cuando Susana Baca se suma a la celebración que fundió en uno el flamenco con la música afroperuana. En esa casa del distrito bohemio de Barranco se cantó, se bailó y se mezclaron ritmos como el landó, el festejo, las alegrías y las bulerías. Es entonces que el percusionista brasileño que acompañaba a Paco de Lucía, Rubem Dantas, se hace con el cajón y lo incluye en la fiesta. Es el origen del cajón flamenco.

Paco de Lucía cajon peruano, origen del cajon flamenco

Según comentara el mismo Paco de Lucía años más tarde, tanto él como Dantas se dieron cuenta de que el cajón era la percusión ideal del flamenco "porque las palmas no tienen la consistencia (...) y tiene el sonido agudo del tacón de un bailaor y el grave de una planta".

Aquel cajón peruano por el que el guitarrista pagó 12 mil pesetas (un precio excesivo para la época y para un cajón), comenzó a hacerse presente en todos los shows del artista y, desde entonces, corrió por el ambiente musical de la época en España como un reguero de pólvora. Paco de Lucía afirmaba con orgullo que a los seis meses de llegar a Madrid, en todas las casas flamencas de España había un cajón".

Las variaciones que han permitido la internacionalización del cajón flamenco son el uso de cuerdas en el interior -que le otorgan mayor vibración- y el modo de fijación de la tapa acústica a la estructura.



En el Perú el cajón está reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación y para los peruanos es una muestra de orgullo que el flamenco lo haya adaptado en sus ritmos. El flamenco le debe mucho al cajón, y el maestro Paco, desde donde esté, sigue zapateando al ritmo landó que hace muchos años sonaba claro y diáfano como una bulería española.

Francis, Viajes del Perú
Marzo del 2016
info@viajesdelperu.com

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